Pasta de ají casera

Pasta de ají - La Sarita

Lo primero recuerda usar guantes para manipular cualquier ají, chile o pimiento picante, para evitar la irritación que puede ocasionarte en las manos o al llevarte estas a la cara.

Pasta de ají - La Sarita

1.

¡Vamos al lío! Lavamos nuestros ajíes, recuerda, ¡vienen directamente del campo! Cortamos los ajíes en dos mitades (a lo largo) y quitamos el rabito o cortamos el rabito y partimos en dos mitades, tanto monta monta tanto.

2.

Con una cucharita retiramos semillas y venas, ahí es dónde está gran parte de la capsaicina o sea el picante del ají.
Pasta de ají - La Sarita
Pasta de ají - La Sarita

3.

Para quitarle el resto de picante que queda en la propia carne del ají, una vez abiertos y limpios los ponemos en una cacerola con agua fría y la llevamos a hervir, a partir de la ebullición los tendremos destapados e hirviendo durante 10 minutos y escurrimos.

4.

Si queremos que nuestra pasta pique aún menos, repetimos el proceso, volvemos a echar agua fría para volver a llevar a ebullición y volver a hervirlos durante 10 min y escurrir.
Pasta de ají - La Sarita
Pasta de ají - La Sarita

5.

Una vez en este paso, podemos triturarlos con piel y pasar las pasta resultante por un chino o colador, o esperar a que enfríen y retirarles las piel para que nos quede una pasta de textura más fina. Si no te importa que la textura de tu pasta de ají sea más gruesa podemos triturar con piel y listo. A la hora de triturarlos es mejor cortarlos en trozos más pequeños y ponerle un chorrito de agua, sólo lo justo para ayudar a que se licúen y así tendremos todo el sabor a ají amarillo.

6.

Una vez licuado el ají, vertemos en tarros de cristal para llevar a la nevera (nos durará unos días) o en bolsas de plástico para llevar a congelación. Tip: En vez de un chorrito de agua para licuar podemos poner un chorrito de aceite vegetal lo que le dará una consistencia muy rica y cremosa y añadir una pizca de sal.
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